Hallaron su auto y su celular, pero nada se sabe de ella: desesperada búsqueda de una influencer en Brasil
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Gabriela Evaldt Cardoso, conocida como Babi Cardoso, fue vista por última vez el 6 de septiembre en Tramandaí, en el sur de Brasil. La Policía sostiene como principal hipótesis que fue asesinada ese mismo día y continúa con los operativos para encontrar su cuerpo.
A un mes de la desaparición de Gabriela Evaldt Cardoso, conocida en redes como Babi Cardoso, la Policía brasileña concentra la investigación en la hipótesis de un homicidio y mantiene los operativos para localizar su cuerpo.
La joven tenía 23 años, trabajaba como conductora de aplicaciones y también se desempeñaba como influencer. Vivía en la ciudad de Torres, en el estado de Río Grande do Sul, y fue vista por última vez el 6 de septiembre en Tramandaí.
Ese día tomó el auto de su madre para ir a la playa. Cerca de las 22 se comunicó con su familia y con una amiga para avisarles que regresaba a su casa. Esa fue la última vez que tuvieron noticias de ella.
Días después, los investigadores encontraron su teléfono celular y, diez días más tarde, localizaron el vehículo que utilizaba en una vivienda abandonada de Tramandaí. El auto estaba sin patentes y tenía una de las ruedas desmontada.
El comisario Alexandre Souza, a cargo del caso, aseguró que la principal hipótesis es que Gabriela fue asesinada con disparos de arma de fuego el mismo día de su desaparición. Durante los rastrillajes también fueron encontrados proyectiles, aunque todavía no se confirmó si están vinculados directamente con el hecho.
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La Policía señaló además que ya habría logrado establecer un posible móvil, aunque decidió no hacerlo público para no perjudicar la investigación. Hasta el momento no hay personas detenidas y los investigadores descartaron, según la información difundida, que se trate de un femicidio.

Entre las pruebas bajo análisis aparece una uña encontrada dentro del vehículo de Gabriela. Los investigadores solicitaron pericias de ADN y también acceso a los datos almacenados en su teléfono y sus redes sociales con el objetivo de reconstruir sus últimas horas.
Mientras continúan las búsquedas, la familia de la joven reclama respuestas. “Es horrible. Un dolor inexplicable”, expresó su madre, Rosane Evaldt, al referirse a la incertidumbre que atraviesan desde hace un mes.

